¡Saludos, humanos que emprenden! ¿Cómo va la semanita? Empieza el buen tiempo y va finalizando «el curso». Por eso Ángel está algo más relajado ya sin alumnos ni clases, aunque el pobre está a tope con el Salón del cómic, manga, cine y videojuegos de Santander que se celebra este finde, dentro del programa de #CantabriaAlternativa2019. Es un evento bastante guapo, que te encantará si eres un poquito friki y que puedes visitar, mientras escuchas este episodio. Total, que descansar, descansar, tampoco. Y a Brito el buen tiempo le pone de mala leche, así que como si no estuviera, prácticamente.

Cartel salon del comic de Cantabria 2019

El caso es que esta semana vamos a hablar de un modo de generar clientes (y ganancias) que tiene mucha fuerza dentro del «mundillo» de la publicidad y el marketing desde hace bastantes años y que puede resultar muy efectiva, dependiendo del proyecto. Se trata del inbound marketing. Es una forma de «atraer» a la clientela potencial hacia tu producto a servicio de manera casi opuesta a como se entiende en la corriente tradicional, que es algo más «agresiva» e «intrusiva». En el inbound marketing es la clientela la que te busca a ti y no al revés. Y lo hace porque le interesas tú como marca y todo lo que haces. Te busca porque la has seducido, sobre todo, a través de los contenidos que generas y que tienen que ver con lo que vendes.  Y le interesa porque los contenidos están pensados específicamente para ella.

ENLACES DE LOS QUE HABLAMOS EN EL PROGRAMA

Ángel pone de ejemplo su propio proyecto personal y puedes leer sobre los resultados de su primer año siguiendo una estrategia de inbound marketing. Sin trampa ni cartón.

Esta semana no hay ni sección de actualidad ni apartado de feedback. Y si lo hubiera el pobre Ángel no da más, así que… vendemos todo el pescado en este punto. Como siempre no olvidéis dejar una valoración de 5 estrellas en iTunes, un corazoncito verde en Spotify o un ‘Me gusta’ o comentario en iVooxx. Podéis hacerlo desde cualquier sitio. Hasta desde una terraza disfrutando del buen tiempo. Aunque sólo sea para tocarle las narices al gruñón del Brito. Hasta dentro de siete días, humanos y humanas. Besos enlatados.